2010 FIFA World Cup South Africa™

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domingo, 4 de julio de 2010

Semifinales para la historia

Semifinales para la historia
Dos partidos separan a las cuatro selecciones supervivientes del título de campeón de la Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010. Sin embargo, antes de pensar en el escalón más alto del podio, hay que superar el penúltimo escollo.
Muy a menudo no recordamos más que a los vencedores: sin embargo, algunos partidos de semifinales han quedado para la historia. A falta de pocas horas para los enfrentamientos entre los Países Bajos y Uruguay, por una parte, y Alemania y España por la otra, FIFA.com indaga en los anales del campeonato para revivir los más bellos cruces de semifinales.
Italia-Brasil 1938 (2-1)De camino hacia su segundo título consecutivo, Italia tuvo que desembarazarse de un Brasil excesivamente confiado en sus posibilidades, tan confiado que se permitió dejar en el banquillo a su mejor jugador, el ariete Leónidas, y reservarlo así para la final. Una final a la que la Seleção no llegaría, por los goles marcados por Gino Colaussi y Giuseppe Meazza. Además de por la victoria de laNazionale, el partido se recuerda porque Meazza transformó la pena máxima que daba la victoria a su equipo sosteniéndose el calzón con las manos, pues el elástico se había roto cuando tomó carrerilla.
Brasil - Uruguay, México 1970 (3-1)Un instante de gracia, de locura o de genialidad: que decida cada uno. Frente a la Celeste, el brasileño Pelé nos regaló una de las jugadas más hermosas de la historia del fútbol: el regate sin siquiera tocar el balón que se permitió frente al portero uruguayo Ladislao Mazurkiewicz. Quizá el hecho de que Pelé fallase lo más sencillo: empujar el balón a la portería vacía, hace que la jugada y su autor resulten todavía más fascinantes. O Rei se resarciría más tarde en la final con un gol de cabeza tras un salto extraordinario y un genial pase a ciegas para Carlos Alberto.
Italia -RF Alemania, México 1970 (4-3 t.s.)¿Fue aquel el partido del siglo? Por supuesto, los ánimos de vencedores y vencidos eran muy distintos tras el pitido final, pero ahora, 40 años más tarde, todos los protagonistas coinciden en señalar que fue un encuentro antológico. El 17 de junio de 1970, Italia y la RFA disputaron durante 89 minutos una tensa semifinal que enloqueció al fin del tiempo reglamentario. En el minuto 8, Roberto Boninsegna había puesto a los italianos por delante en el marcador, una ventaja que conservarían "sólo" durante 82 minutos: Karl-Heinz Schnellinger igualó el marcador cuando el partido agonizaba e inauguró una media hora de leyenda. Gerd Mueller adelantó a la Mannschaft (94’, 2-1), pero Tarcisio Burgnisch empató cuatro minutos después (98’, 2-2). Gigi Riva dio de nuevo la ventaja a los italianos (104’, 3-2) y Mueller se la arrebató casi de inmediato (110’, 3-3). En la reanudación del juego, Gianni Rivera marcó un nuevo gol que, en esta ocasión, la Nazionale Azzurra supo defender hasta el final (111’, 4-3).
Además de este final vertiginoso, otras imágenes han quedado para la historia, como la del líbero alemán Franz Beckenbauer jugando los últimos 20 minutos y la prolongación con una clavícula rota y el brazo en cabestrillo, y el mismo Kaiser rodando de rabia por tierra después de que Mueller errara su tiro cuando él se encontraba desmarcado.
RF Alemania-Inglaterra, Italia 1990 (1-1 t.s., 4-3 PEN)El maleficio inglés de los penales nació aquel 4 de julio en el Stadio Delle Alpi tras un encuentro dominado por los Tres Leones. Incluso la ventaja psicológica parecía estar del lado de los ingleses, que consiguieron igualar el encuentro después de que Alemania inaugurara el marcador con el rebote en una falta que había botado Andreas Brehme. Comandada por un Paul Gascoigne en estado de gracia, Inglaterra empató a 10 minutos del final por medio de Gary Lineker. Pero hace falta mucho más para desestabilizar a los alemanes: el propio Lineker los describiría tras el partido como "los que acaban ganando siempre". Además de los fallos de Stuart Pearce y Chris Waddle que dieron por tierra con las esperanzas inglesas, de aquel partido quedaron para la posteridad las lágrimas de Gascoigne, un llanto provocado por una tarjeta amarilla que habría privado a "Gazza" de participar en la final y que conmovió al mundo entero.
Italia-Argentina, Italia 1990 (1-1 t.s., 3-4 PEN)
Nunca la ciudad de Nápoles estuvo tan dividida como durante esta semifinal. En las gradas, el público no sabía si animar al equipo nacional o a su ídolo argentino, Diego Armando Maradona. Finalmente, tras haberles deparado tantas alegrías, el Pibe de Oro hizo llorar a los aficionados napolitanos al eliminar al país anfitrión. Con todo, el héroe de aquel encuentro fue el guardameta argentino. Llegado a la titularidad tras la grave lesión de tibia de Nery Pumpido, Sergio Goycochea detuvo los disparos de Roberto Donadoni y Aldo Serena y condujo a los Albicelestes a su segunda final consecutiva.
RF Alemania- Francia, España 1982 (3-3 t.s., 5-4 PEN)Todas las emociones posibles comprimidas en 120 minutos: la semifinal disputada en Sevilla es una de las más hermosas y una de las peores de la historia del equipo francés, así como un recuerdo imborrable para todos los aficionados alemanes. Dos equipos en constante toma y daca: el elegante juego del cuadrado mágico formado en torno a Michel Platini; la abnegación alemana, que le permitió remontar dos goles; la salvaje salida de Toni Schumacher contra Patrick Battiston, quien no volvió a levantarse; un disparo al travesaño de Manuel Amorós, que habría podido ahorrarles la prórroga a losBleus; la inspiración de Jupp Derwall, que dio entrada a Karl-Heinz Rummenigge para que marcase pocos minutos después; la desesperación de Uli Stielike, que creyó haber condenado a los suyos tras fallar su penal, antes de que los franceses Didier Six y Maxime Bossis hicieran lo propio... Alemania llegó a la final, pero ante Italia pagó muy caro aquel derroche de energía y emociones.
Francia-Croacia, Francia 1998 (2-1)Jugador del partido: Lilian Thuram. Poco acostumbrado a aventurarse más allá de la línea de medio campo, el defensa francés sólo marcó dos goles en sus 142 partidos con la selección nacional, un doblete en apenas 20 minutos que clasificó a Francia para su primera final. Sin duda, cabe ver aquí una relación de causa y efecto: un error de colocación del propio Thuram en su marcaje del ariete croata Davor Suker había permitido a éste inaugurar el marcador nada más empezar la segunda mitad. Su rabia y la mirada fija de quien no sabe lo que le está pasando tras el segundo gol forman parte de la historia del certamen.
Alemania-República de Corea, Corea/Japón 2002 (1-0)2002 podría haber sido el año de la consagración de Michael Ballack, pero terminó en pesadilla. Tras acabar segundo en liga con el Bayer Leverkusen y perder las finales de la Liga de Campeones de la UEFA y de la Copa de Alemania, el mediocampista llevó a su equipo hasta la semifinal de la Copa Mundial 2002 y se convirtió incluso en el autor del único gol del partido frente al país coorganizador, pero una tarjeta amarilla le privó de participar en el último encuentro. Héroe maldito, nunca sabrá si su presencia habría cambiado el rumbo de la final perdida por 2-0 ante Brasil.
Alemania-Italia, Alemania 2006 (0.2 t.s.)A los 65.000 aficionados alemanes presentes en Dortmund, no les cabía duda sobre el desenlace del encuentro. Alemania no había perdido nunca en aquel estadio y gozaba desde el comienzo de la fase final del apoyo incondicional de todo el país. Más aún: la Mannschaft venía de ganar milagrosamente los cuartos de final contra Argentina. Italia, por su parte, había llegado a la penúltima ronda sin grandes sufrimientos, pero sin resultar tampoco especialmente convincente. Los anfitriones crearon las mejores ocasiones, entre ellas un espléndido tiro de Lukas Podolski en la prórroga, que atajó Gianluigi Buffon. Durante los últimos y decisivos minutos, Marcello Lippi decidió jugársela con dos nuevos atacantes, Vincenzo Iaquinta y Alessandro Del Piero. La jugada le salió bien: pocos instantes después, la Nazionale anotaba dos goles seguidos, en los minutos 119 y 121.

sábado, 3 de julio de 2010

Tabárez: "Difícil pero no imposible"

Tabárez: "Difícil pero no imposible"
El seleccionador de Uruguay, Óscar Tabárez, se mostró convencido de que el partido de semifinales de la Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010 frente a Holanda será "dificilísimo", aunque no será "imposible" ganar.
"Holanda será dificilísima", aseguró Tabárez, quien recordó que "Holanda no pierde un partido desde septiembre de 2008". "Es una versión un poco diferente de lo que es tradicional en Holanda, es un equipo muy equilibrado, será difícil pero no imposible", añadió el seleccionador de Uruguay.
"Defensivamente no conceden nada, se agrupan muy bien, es un aspecto que otras selecciones, no es que lo descuidaran, pero no le daban tanta importancia", aseguró.
"Además son todos jugadores de buen pie, del mediocampo hacia adelante tiene buenos jugadores técnicamente: Van Bommel, Sneijder, Robben... y algunos muy buenos técnicamente con una potencia increíble, como Kuyt, y tienen el sentimiento del juego de los holandeses de atacar permanentemente", afirmó Tabárez, al que no le preocupan demasiado las lesiones en su equipo.
"Tenemos suficientes futbolistas como para hacer un equipo y que merezca mi confianza, creo que hemos dado suficientes muestras de esto porque de 23 futbolistas que vinieron 20 ya han estado en el campo", dijo.
Tabárez logró la gesta de meter a Uruguay en unas semifinales de un Mundial por primera vez desde 1970.

El capitán no se baja del barco

El capitán no se baja del barco
Corrían 38 minutos del partido de cuartos de final ante Ghana cuando el cuarto árbitro levantó el cartel electrónico, indicando la salida del campo de juego de Diego Lugano y el ingreso en su lugar Andrés Scotti. Antes de cruzar la línea de cal, el capitán de Uruguay traspasó el brazalete a Diego Forlán y, tan dolorido como consternado, enfiló para el banco de suplentes…
La rabia de Lugano era entendible: el banquillo no es un lugar habitual para él desde debutó con la selección mayor allá por 2003, en un encuentro por las eliminatorias para la Copa Mundial de la FIFA Alemania 2006. Y mucho menos lo es dejar a la Celeste que tanto ama en un duelo tan importante. Sin embargo, desde allí debió convivir con todos los vaivenes del duelo ante los africanos que, sabido es, se saldó a favor de los sudamericanos en una emocionante tanda de penales.
“Vivirlo desde afuera es tremendo”, confiesa Lugano en exclusiva a FIFA.com. “Estar en una instancia como esta después de tantos sacrificios y salir por jugada casual, donde se me caen arriba de la rodilla, es de no creer. Lo bueno es que jugué diez minutos con ese dolor, así que no debería ser algo importante. Ahora habrá que esperar la evolución y trabajar al mil por ciento para ver si llegamos a las semifinales”, agrega el zaguero de 29 años.
Lugano se perdió tan sólo tres de los 20 partidos que disputó Uruguay en las pasadas eliminatorias sudamericanas. No sólo fue el futbolista uruguayo con más minutos en cancha (1,530 en total), sino que además aportó 4 goles para la gesta, el más importante de ellos en el duelo de ida de la repesca ante Cota Rica en San José.
Entonces, por personalidad y por lo que significa para el equipo, más de uno podría haber pensado que Lugano sólo dejaría el campo de juego en ambulancia. “Uno debe tener madurez y sentido de grupo para situaciones así. Quedaba mucho tiempo por jugar y estaba dando alguna ventaja, y eso es imperdonable en este nivel. Entonces, decidimos con el doctor y el entrenador que debíamos hacer el cambio”, explica La Tota.
Mesurado optimismo
Las imágenes del encuentro ante Ghana se suceden en su mente. “Sabíamos que iba ser un juego muy duro, porque ellos son muy fuertes y juegan bien”, afirma. Si bien admite que la fortuna estuvo del lado uruguayo, no le resta méritos a la atajada Suárez que impidió la derrota en el minuto 120. “Luis hizo varios goles en Europa, ¡pero nunca uno tan importante como el que evitó! Creo que en esa jugada tuvimos una suerte que el fútbol uruguayo no tenía desde hacía 60 años. Bienvenida sea”, reconoce.
El actual defensa central del Fenerbahçe turco daría cualquier cosa por estar ante Países Bajos, aunque pone el grupo por delante. “Uno ha hecho mucho para llegar hasta aquí, pero hay un plantel tremendo, que tienen tranquilidad y madurez. Así que soy optimista con jugar, pero sino, hay compañeros que demostraron que pueden tomar mi lugar”, aclara.
Para terminar, Lugano deja una reflexión sobre un rival que viene de eliminar nada más y nada menos que a Brasil. “Hemos visto casi todos los partidos. Son 11 jugadores de grandísimo nivel, pero los de mitad de cancha para adelante resultan todos desequilibrantes. Además, su toque colectivo es excelente y se nota que están comprometidos en llevar la Copa por primera vez para Holanda. Va ser durísimo, pero siendo la semifinal de un Mundial, no se puede esperar otra cosa. Sin embargo, soy optimista y sigo soñando con lo máximo”.

Un Loco que no cree en la fortuna

Un Loco que no cree en la fortuna
Para ser apodado Loco, Sebastián Abreu parece demasiado cuerdo. Algunos podrían pensar lo contrario al ver cómo picó el balón en el remate decisivo de la tanda de penales con la que se definió el partido de cuartos de final ante Ghana. Una ejecución que, vale recordar, le dio a Uruguay el pasaje a las semifinales de una Copa Mundial de la FIFA por quinta vez en su historia, aunque la primera en 40 años.
Y pensar que la Celeste estuvo a punto de perderlo en el minuto 120, pero Asamoah Gyan desvió un penal que le hubiera dado a los suyos un lugar entre los cuatro mejores del mundo... ¿Tuvo Uruguay la suerte del campeón? “Es cierto, el travesaño nos jugó a favor, pero no creo en la suerte. Es injusto catalogar así a un proyecto que arrancó en marzo de 2006 con mucho sacrificio y humildad, intentando que Uruguay vuelva a ser protagonista… Fuimos semifinalistas de la Copa América (2007), clasificamos a un mundial Sub-17, a uno Sub-20, a uno de mayores… Entonces, si se hace un análisis profundo, no hay lugar para a la suerte en esta historia”, afirma Abreu en exclusiva a FIFA.com varios minutos después del encuentro.
Para el delantero de 33 años, los penales tampoco tienen que ver con la fortuna. “En este tipo de definiciones juegan un rol preponderante la efectividad, la confianza y el creer en uno mismo. Nuestro arquero estuvo muy efectivo y los pateadores también. Así de simple”, explica el dueño de la dorsal 13, un número usualmente asociado con… ¡la mala suerte!
¡A bailar se ha dicho!El análisis de Abreu sobre el empate es simple. “Acá lo físico cuenta mucho y ellos tienen un exuberancia física importante. Además, toda la gente estaba su favor, y eso siempre es un plus. Pero nosotros supimos manejar esas situaciones. En el primer tiempo nos dominaron, en el segundo logramos entrar en el juego y se hizo un partido ida y vuelta, emocionante también en el tiempo extra. Lo dos pudimos ganarlo, así que fue un resultado justo”.
Sobre aquella última jugada del partido, el Loco confiesa que vivió el momento con “una tremenda sensación de angustia, porque después de tanto remarla, que se te escape en el minuto 120, cuando ya no tenés opción a nada, era muy difícil de digerir”.
En cuanto al penal decisivo, no es la primera vez que Abreu ejecuta una pena máxima así. “No siempre los pateo igual, sino en momentos especiales. Además, analicé al arquero, vi que se jugaba antes de que el rematador llegara a la pelota y tomando en cuenta que era un penal que significaba un pase a semifinales, intuí que era difícil que se fuera a quedar parado. Normalmente por la misma adrenalina se iba a inclinar para un lado. Lo tiré con confianza y gracias a Dios pudimos festejar”, explica con naturalidad.
Su entrenador Oscar Tabárez defendió la decisión del delantero. “Yo no diría que fue una locura, sino que fue un gol. Para mí eso es clase, categoría. Los que le critican no se atreverían a hacer algo igual”.
¿Y ahora qué, Abreu? “Uno no quiere caer para seguir con este sueño o esta realidad. Pero las imágenes que llegan de Uruguay te dicen que no estás haciendo algo normal ni común. Merecemos ser uno de los cuatro mejores pero, como decimos allá, ya estamos en el baile. Así que ahora queremos seguir bailando”.

viernes, 2 de julio de 2010

La garra charrúa (1-1; 4-2 PEN)

Diego Forlan of Uruguay (C) celebrates scoring his side's first goal from a free kick with team mates
Uruguay avanzó a las semifinales de la Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010 al vencer a Ghana 4-2 en la definición desde los puntos del penal, luego de que el partido, disputado en el estadio Soccer City de Johannesburgo el 2 de julio, finalizara igualado 1-1.
Los sudamericanos, que no disputaban esta instancia desde México 1970, se impusieron con entereza, remontaron el resultado y hasta pudieron perder en la última jugada, cuando Asamoah Gyan marró un tiro desde los 12 pasos.
En los primeros 10 minutos ninguno pateó al arco, hasta que Luis Suárez, tras una buena acción, disparó a la valla defendida por Richard Kingson. El mismo delantero forzó al guardavallas a lanzar al córner una pelota que ejecutó con precisión. Esas dos y un rebote que manoteó el portero ghanés luego de un tiro de esquina, fueron las aproximaciones uruguayas.
Los centroafricanos se animaron, empezaron a salir y generaron varias llegadas. Tuvieron tres clarísimas en un cabezazo de Isaac Vorsah, un tiro de afuera del área de Asamoah Gyan y una chilena de Prince, que salieron por centímetros.
Ghana inclinó la cancha, se hizo dueño del balón y llegó al gol sobre el final: en un fuerte remate de 40 metros, Sulley Muntari quebró la férrea defensa Celeste (0-1, 45’+2).
Emociones y dramaEl capitán y estrella de Uruguay, Diego Forlán, niveló el tanteador, tras un tiro libre que superó por alto a Kingson y sacudió las mallas (1-1, 55’). Fue la cuarta anotación del atacante en Copas Mundiales, con el dato curioso de que todas las sufrieron selecciones africanas.
Con la igualdad, el partido se hizo entretenido. Ghana dispuso de una ocasión en los pies de Gyan, que exigió a Fernando Muslera con un potente derechazo. A los 63’ Suárez definió de manera imprecisa una asistencia de Forlán y a los 70’, el mismo atacante forzó a Kingson a echarla al tiro de esquina.
Los remates de media distancia se repitieron de cada lado, sobre todo por parte de los centroafricanos y de a poco, los conjuntos se convencieron de que el cotejo transitaría hacia el tiempo extra.
La prórroga mostró a dos equipos que se repartieron el balón y abusaron del pelotazo. Ghana fue quien tuvo mayor determinación sobre el cierre y pudo definir el encuentro en el último hálito: Gyan reventó el travesaño en el primer penal que falló en el certamen. En la jugada anterior, Suárez vio la tarjeta roja.
En la serie desde el punto del penal, Muslera se erigió en el héroe al contener los disparos de Jonathan Mensah y Dominic Adiyiah, mientras que su compañero Sebastián Abreu mostró por qué le dicen Loco: picó la bola con clase y frialdad para sellar el pase de Uruguay a semifinales.
La Celeste, que jugará esta instancia luego de 40 años, se enfrentará a Holanda, el 6 de julio a las 15:30 en Ciudad del Cabo.

¡Uruguay entre los cuatro mejores del mundo!

Uruguay derrotó a Ghana en una infernal definición por penales 4-2 y se metió entre los cuatro mejores del mundo por primera vez 40 años. Los 90´ reglamentarios y los 30´ de alargue finalizaron igualados 1-1. En los penales, Muslera tapó dos penales y Abreu… ¡picó el último! y metió a la celeste entre los cuatro mejores por primera vez en 40 años.
Uruguay comenzó mejor que Ghana.
A los 3´, el "Flaco" Fernández mandó un centro desde la derecha que se cerró y cruzó por delante del arco africano sin que ningún uruguayo pudiera conectar.
Posteriormente, Luis Suárez tuvo dos grandes ocasiones: la primera a los 10´, cuando se sacó un rival de encima y remató al arco, pero su intentona fue bien conjurada por Kingson, y a los 26´, cuando nuevamente se enfrentaron arquero y goleador, y volvió a salir airoso el africano al mandar al corner con espectacular atajada otro potente tiro con olor a gol del 9.
Unos minutos antes, Mensah por poco se la mandó a guardar a su guardameta cuando, tras un corner, despejó para el lado equivocado. Kingson volvió a salvar.
Hasta allí, Uruguay era más y no sufría ningún tipo de problemas en defensa. Sin embargo, Ghana encontró la pelota y en base a su velocidad comenzó a generar preocupación.
A los 30´, el duro Vorsah cabeceó en buena posición tras un corner desde la izquierda, pero su disparo se perdió afuera. No fue gol, pero había sonado la primera alarma.
Sesenta segundos después, Gyan por poco corona una contra letal iniciada a pura velocidad por Boateng en el sector derecho, pero gracias a todos los santos su tiro rastrero se perdió desviado.
La primera mala noticia para la celeste llegó a los 38´, cuando el capitán Lugano debió retirarse debido a un golpe sufrido algunos minutos atrás, cuando Vorsah se le cayó encima tras un corner a favor de Uruguay. Ingresó Andrés Scotti.
Ghana seguía insistiendo: Muntari (39´) cabeceó desviado tras un pelotazo cruzado.
Cuando parecía que la primera mitad se iba sin goles, que era lo mejor que le podía pasar a la celeste en ese momento, Muntari (45´ + 2´) tuvo su revancha y marcó en la jugada, en apariencia, menos peligrosa de los africanos.
Desde más de treinta metros, remató sin muchas pretensiones, pero la "Jabulani", para variar, tomó un raro efecto que descolocó a Muslera y se coló en la meta uruguaya. Un gol doloroso.
Así se marchó la primera mitad.
Los ghaneses iniciaron mejor el complemento, pero Uruguay-ya con Lodeiro en cancha- rápidamente reaccionó e igualó el tanteador a los 55´, por intermedio de Forlán, quien despachó un fenomenal tiro libre, de esos de su estilo, que descolocó a Kingson para decretar la sufrida igualdad. Uno a uno y pelota al medio.
Gyan (58´) sacó la cara por los africanos, pero Muslera detuvo, a medias, su rastrero disparo.
Sin embargo, el gol del empate entonó a Uruguay, que, con mucho amor propio, creció y se acercó cada vez con más y más peligro a la valla rival.
Suárez tuvo el gol en dos ocasiones: a los 60´ la tiró afuera tras centro de Forlán y a los 70´, luego de buena combinación con Lodeiro, vio como su tremendo zapatazo era enviado al corner por Kingson en espectacular atajada.
Cinco minutos después, Forlán probó con otro remate libre que pasó cerca del palo izquierdo del arquero africano.
El maestro Tabárez, viendo que se podía y que anímicamente Uruguay estaba más entero, mandó a Abreu a la cancha (salió Cavani).
La celeste, con gran corazón, se llevaba por delante a su rival y era más, pero no pudo definirlo y los 90´ finalizaron igualados en un gol.
El primer tiempo del alargue no modificó las cosas. Un poquito mejor Ghana al comienzo y luego (infructuoso) dominio celeste. Eso sí, el cansancio ya estaba jugando su partido…
A los 9´ de la segunda mitad del alargue, Forlán gozó de una buena chance, pero su tiro se perdió afuera cuando se encontraba en buena posición dentro del área. Un minuto después, el "Mono" Pereira desbarató una peligrosa jugada ghanesa reventando la pelota al out ball.
Boateng, faltando dos minutos, cabeceó afuera paralizando el corazón de todos los uruguayos.
Sin embargo, la jugada que por poco mata a todos los uruguayos fue la última del maratónico partido: Suárez despejó la pelota con la mano en la línea de gol cuando la pelota se metía y el juez portugués cobró penal y expulsó al 9 celeste.
Asamoah Gyan asumió la responsabilidad, pero su potente remate pegó en el travesaño y se fue afuera. Increíble. Uruguay seguía vivo.
Así se marcharon los 30´ de alargue y llegaron los penales.
En esa instancia, Fernando Muslera se vistió de héroe y tapó dos penales, pero el milagro lo completó Abreu picando el último.
¡Uruguay entre los cuatro mejores del mundo!


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domingo, 27 de junio de 2010

¿Hasta dónde llegará la Celeste?

¿Hasta dónde llegará la Celeste?
Hubo que esperar 40 años, pero la selección uruguaya está de vuelta en los cuartos de final de la Copa Mundial de la FIFA. Tras la sufrida victoria ante la República de Corea con dos goles del delantero Luis Suárez, la Celeste ya tiene su plaza en el antepenúltimo peldaño de Sudáfrica 2010.
Después de ver los últimos cuatro partidos de los hombres de Óscar Tabárez, ¿hasta dónde crees que puede llegar Uruguay en este torneo?
Hasta el momento, el equipo charrúa se ha mostrado muy sólido en defensa, con la excepción del gol encajado ante los coreanos, y Luis Suárez parece en racha. Atención al dato, cada vez que el jugador del Ajax de Amsterdam anota con la camiseta celeste, su selección no pierde. El técnico, siempre comedido en sus palabras, se ha atrevido con esta declaración tras el partido con Corea: “en los últimos minutos apareció la solidaridad y cohesión del grupo, y sin envalentonarme, creo que esta es un arma importante para enfrentar a cualquier rival”.
Y el próximo rival será la selección de Ghana que se impuso en su cruce de octavos a EEUU en la prórroga. ¿Crees que superará este obstáculo en cuartos? Y, de ahí en adelante, ¿cuál es el techo?

Los grandes de este mundo

Los grandes de este mundo
EL RESUMEN DE LA JORNADA – A medida que avanza el torneo, el margen de error de cada equipo disminuye, ya que el más mínimo fallo conduce a la eliminación. Los jugadores decisivos adquieren pues automáticamente la condición de salvadores.
En la tarde del sábado, Uruguay pudo erigir una estatua a Luis Suárez. El delantero del Ajax de Amsterdam, principal anotador de la Eredivisie esta temporada, con 35 dianas, está a punto de coronar una nueva meta. Su doblete ante la República de Corea permitió a la Celeste acceder a cuartos de final del certamen, y a él mismo alcanzar a Gonzalo Higuaín, Robert Vittek y David Villa en lo más alto de la tabla de artilleros de Sudáfrica 2010.
El charrúa, muy atento en una acción ofensiva de los suyos, aprovechó el poste para batir al meta Sung Ryong Jung con un balón que se introdujo en el fondo de las mallas tras rozar el interior del palo. Era evidente que la suerte se había decantado por uno de los dos bandos, puesto que al principio del encuentro, en ese mismo arco, el surcoreano Park Chu Young ejecutó un magnífico lanzamiento de falta que se estrelló contra la madera… Y los coreanos dijeron adiós.
Y por la noche, en el estadio Real Bafokeng de Rustenburgo, ¿quién mejor que un príncipe para ceñirse los laureles? Ghana tenía uno, Kevin-Prince Boateng, que firmó al inicio de la contienda un gol que hubiera podido situar a Ghana en la cima del fútbol mundial al término de los 90 minutos. Sin embargo, el equipo de las Barras y Estrellas también contaba con sangre azul en sus filas. Landon Donovan, máximo goleador de todos los tiempos de la selección estadounidense, añadió de penal un 45º tanto a su colección. Un disparo con rosca sumamente ajustado al poste, y un tercer gol en su cuenta particular de este torneo para acompañar a los mejores realizadores… ¿Nos recuerda a algo?
Pero después del príncipe ghanés, entró en escena el rey. Su Majestad Gyan Asamoah, vestido de púrpura y oro para la ocasión, concedió una gracia a todos sus súbditos al materializar la diana que clasificaba a Ghana para cuartos de final por primera vez en su historia, la tercera vez que una selección africana lo consigue, tras Camerún en 1990 y Senegal en 2002. Y vemos así a un sexto futbolista con tres tantos…
Resultados
Uruguay 2-1 República de Corea
Estados Unidos 1-2 t.s. Ghana


Gol de la jornada
Uruguay 2-1 República de Corea, Luis Suárez (80’): en un partido tan indeciso como el duelo de octavos de final entre Uruguay y la República de Corea, alguien tenía que dar un paso al frente y enfundarse el traje de héroe. Luis Suárez había comenzado el trabajo en el primer tiempo, ¿por qué no iba a terminarlo? A diez minutos de la conclusión, y con un empate en el casillero, el atacante del Ajax recuperó el balón en el ángulo izquierdo del área tras un saque de esquina que los asiáticos no acertaron a despejar, se deshizo de un defensor y superó a Sung Ryong Jung mediante un sensacional disparo. Un relámpago de genio en la tormenta de Puerto Elizabeth.
Para el recuerdo
Nunca sabremos si, con unas mejores condiciones climáticas, el tiro raso del surcoreano Lee Dong Gook en el minuto 87 habría privado a Uruguay de la clasificación, o al menos prolongado el choque. Pero un reflejo de Fernando Muslera y el césped anegado ralentizaron el esférico, que no llegaría a traspasar por segunda vez la meta sudamericana…
La frase del día
“Los coreanos estuvieron muy picantes, pero tuvimos la rebeldía, la garra y el corazón para ganar. Si pasamos esto, ahora que venga cualquiera”. Jorge Fucile, defensa de Uruguay.
Números que hablan…
3:
 el gol que marcó el ghanés Kevin-Prince Boateng a Estados Unidos en el minuto 6 es el tercero más rápido de una selección africana en la Copa Mundial de la FIFA, después de los logrados por Asamoah Gyan, otro de los protagonistas de la noche, ante la República Checa en 2006 (2’) y el sudafricano Siyabonga Nomvethe contra Eslovenia en 2002 (4’).
Desde la tribuna"¡Merecido para Ghana! Jugaron gran parte del partido mucho mejor que Estados Unidos. Me alegro que estén afinando el remate final, que era lo que les había pesado en los partidos anteriores. Un final justo, y si siguen así, no es raro que empiecen a soñar con estar en las semifinales", jureleitor (Chile), usuario de FIFA.com
La pregunta
Uruguay y Ghana se medirán en cuartos de final. Uno de estos dos equipos estará pues en semifinales. ¿Será capaz de conquistar el título?

Goleador talismán

Luis Suarez of Uruguay (R) scores the opening goal as Jung Sung-Ryong of South Korea looks on
El partido acaba de terminar y allí, en el medio de la lluvia que riega el Estadio Estadio Puerto Elizabeth, hay un puñado de jugadores que celebran sin parar de cara a su gente. Uruguay acaba de clasificarse por primera vez en 40 años para los cuartos de final de una Copa Mundial de la FIFA, luego de vencer a la durísima República Corea por 2-1. Todas las miradas, por supuesto, apunta a Luis Suárez, al autor de los dos goles.
Hay un dato sobre el artillero que pasa desapercibo pero no es menor: si se tienen en cuenta las eliminatorias para Sudáfrica 2010 y la fase final misma, en los siete encuentros en que Suárez anotó, Uruguay no perdió nunca, cosechando cinco victorias y dos empates. Es más, siempre marcó el primer tanto de la Celeste en esos partidos...
Los números no mienten: le hizo uno a Bolivia por la 1ª jornada del clasificatorio en Montevideo y Uruguay ganó 5-0; en la 3ª, también abrió el marcador ante Chile en casa, y al final ese juego terminó 2-2; recién volvió a anotar en la 14ª en Venezuela, el empate parcial 1-1 que, a la larga, sería 2-2; su cuarto gol llegó en la 16ª frente a Colombia, otra vez en el Centenario, abriendo el camino para la victoria charrúa por 3-1; el último de las eliminatorias fue quizás el más importante, ya que empató el encuentro de la 17ª con Ecuador en Quito que luego la Celeste ganaría por 2-1.
En Sudáfrica, México y ahora República de Corea pueden dar fe de efecto positivo de sus goles. “Siendo delantero, uno siempre quiere convertir y en estas circunstancias se dio para ayudar al equipo que era lo más importante. Aquí lo que vale es la clasificación a cuartos de final”, dice el 9 en exclusiva a FIFA.com minutos después del éxito ante los asiáticos en Puerto Elizabeth.
Objetivos a la vista
De saco y con el nudo de la corbata floja, Suárez no puede esconder su cansancio más allá del conformismo. La culpa de ello la tienen los coreanos, quienes supusieron un rival tan duro como se esperaba. “Sabíamos que no iba a ser fácil. La ventaja temprano nos tranquilizó pero, en el segundo tiempo, por cuidarla nos metimos atrás y Corea terminó encimándonos demasiado. Sufrimos, pero creo que después del 1-1 entendimos que teníamos que volver a ser los del comienzo y por suerte pudimos ganarlo”.
Más allá del toque con el que convirtió el primer gol, la joya del día fue el segundo, un derechazo desde la izquierda que se coló en el ángulo superior izquierdo del arco coreano. “Salió lindo, ¿no?”, dice con una sonrisa. “Cuando enganché no quedaba otra que patear al arco… No quería que entrara ahí, pero el año pasado hice uno parecido en el Ajax. ¡Eso para que no digan que fue casualidad!”, se defiende con humor.
Un sinfín de periodistas lo esperan en la zona mixta y sólo hay tiempo para una pregunta más: ¿Cuál es la meta a partir de ahora? “Cumplimos con las dos primeras y estamos contentos, claro, pero Uruguay debe ir partido a partido. Los 32 que comenzaron el Mundial llegaron a Sudáfrica con el deseo de jugar la final, pero primero quedaron 16 y nosotros ya estamos entre los mejores 8. Por lo tanto, ahora nuestro objetivo ahora es salir campeón”. Si Suárez sigue anotando goles, la Celeste estará muy cerca...